31. ene., 2017

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LA SOLIDARIDAD

Hace unos días (no importa cuántos) hubo una reunión en la que participó el gobierno y todos (MENOS DOS) presidentes de Comunidades Autónomas. El tema a tratar era el presupuesto para 2017, tema importante para toda la ciudadanía y para la proyección de este conglomerado social en el mundo financiero.

Parece ser que solo coincidieron en una cosa: TODOS ESTABAN MAL TRATADOS EN EL REPARTO PRESUPUESTARIO. No se habló o se se ha recogido que lo hicieran, sobre las dificultades por las que atravesamos, sobre la situación del entorno económico, sobre cómo ahorrar, sobre cómo racionalizar los gastos, sobre por dónde recortar algo el gasto, sobre el solapamiento de funciones, de normas y de martingalas varias. Nadie habló de los sueldos de todos ellos, con diferencias abismales entre unos y otros (hay hasta alcaldes que cobran más que el presidente delGobierno). A nadie se le ocurrió poner sobre la mesa el hecho de que TODOS necesitan ASESORES de TODO, porque no tienen idea de nada, aunque podrían utilizar los técnicos públicos que sí que saben. Nadie quiso que los gastos de representación son solo eso… de REPRESENTACIÓN y no de OSTENTACIÓN, de que no es necesario que tengan delegaciones en otros países, que todos tienen temas pendientes de mal uso de los dineros públicos en los juzgados…

Era de esperar, si todo discurriera por el camino de la normalidad, que cada uno expusiera aquello que le da buen resultado para que los demás tomaran nota: impuestos (ordinarios, extraordinarios y medio-pensionistas)  y que, partiendo de eso que se ha dado en llamar “techo de gasto”, elaboraran una fórmula de reparto de cargos, cargas y demás. 

Pondré un ejemplo, solo uno para que mi cabeza la pueda controlar: ¿Por qué legar -repartir la herencia- cuesta un 3% en algunas Comunidades y el 25% en otras? y otro (no me puedo resistir): ¿Por qué la Ley de Dependencia se ha aplicado en algunas Comunidades y en otras esa partida se ha evaporado?.

No quisiéramos que se gastara menos en SERVICIOS SOCIALES ni mucho menos, sino de administrar bien. No se trata de sacar más del presupuesto común que la Comunidad de al lado, sino de ser SOLIDARIOS y CONGRUENTES.

Unos quieren que el reparto sea según la capacidad de recaudación, otros que sea por el número de habitantes, otros por la dispersión de los servicios y así “ad infinitum”, cada un usando el criterio que más le conviene a él y su territorio, no a la LÓGICA y a la sociedad en su conjunto.

Como es lógico pensar, no se llegó a nada, pero se sigue diciendo que los contribuyentes hemos de seguir apretándonos el cinturón y seguimos sin Presupuestos Generales del Estado.

Como no hacen sus tareas podríamos dejar a todos sin sueldo una temporada…