3. feb., 2017

Texto

UN VEZ AL AÑO

Hace unos días leí una noticia que me dejó perplejo (aún me dura). Esperaba que el tema siguiera en el candelero y que tuviera mil y una quejas o críticas, pero no encuentro más que pequeñas referencias a asunto.

Se trata de la aprobación por el Parlamento Ruso de la despenalización dela violencia familiar “si es esporádica" (entendiéndose por tal, según la noticia que me llegó, que sea una vez al año, por ejemplo). Esa violencia puede ejercerse por el varón contra la mujer y contra los hijos indistintamente.

Y no es que se aprobara con división de opiniones. La votación obtuvo 358 votos a favor y DOS EN CONTRA, que vaya usted a saber si fue por despiste o convicción.

Esos 358 indignos representantes del pueblo ruso se pasaron por el arco de triunfo que en Rusia mueren (según datos de la ONU) 14.000 mujeres por culpa de la violencia doméstica (¡y encima la animan!, es de locos).

Pero lo que más daño ha hecho a mis ojos y a las pocas neuronas que uno va teniendo, es la justificación teórica de la propuesta: “es una norma que se toma para restaurar la autoridad de los padres en el seno familiar”. Eso es sensibilidad. No quiero pensar en las veces que un policía te puede dar con la porra al año, al mes o al día…

Vista la ideología del amigo de Putin, el Sr. Trump, me veo los gimnasios llenos de mujeres e hijos aprendiendo artes marciales para ganarse un rincón de libertad y así poder tener la vida en paz,. CONVIVENCIA se debe llamar a eso.