9. feb., 2017

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LECCIONES

Cataluña ha dado, a lo largo de la historia, de la historia de verdad no de esa que se cuenta ahora en las escuelas, muchas y buenas lecciones de sentido común, de lógica, de sensatez y también de rebeldía, cuando la ocasión así lo ha requerido, pero últimamente algunos pocos han removido tanto la realidad, la historia y el sentido común a cambio de sus intereses, que han generado DOS COMUNIDADES SOCIALES y han usado todo lo conseguido con la única excusa de pervivir ellos, alterando paredes que serán muy difícil de reconstruir, dando la sensación de que no hay nada que importe, que no hay valor, modelo, norma o conducta igual para todos, solo hay lo que me interesa.

Pongamos que efectivamente mañana Cataluña es independiente: ¿Ya no habrá que cumplir ninguna ley? ¿Se podrá usar la bandera para tapar los malos comportamientos? ¿La bandera justificará la extorsión? …Sí, ya sabemos que solo son malas las leyes del actual Estado, pero, ¿por qué no suponer que pueda salir otro grupo usando de las mismas tácticas? 

¿El 50% de los votos da derecho para excluir al otro 50% de los ciudadanos? ¿Se podrá seguir sin hacer nada excepto exaltación de lo “diferencial” en la política del nuevo estado?. La sensación social de los “no exaltados o “tocados” por el ala divina del independentismo es que no se hace nada más y no queda ni un € para nada más.

Por otra parte muchos piensan que si el Valle de Arán (es un decir), Tarragona o la Zona del Ebro piden la independencia, podrán hacer también por su cuenta un referéndum vinculante, al modo del que se pide ahora y lograrlo, usando la misma táctica.

Lógicamente, ese nuevo estado no podrá castigar a nadie si incumple las nuevas normas, pues vive en un estado nacido del incumplimiento y le asiste el mismo derecho, ¿no?.

Por ahora lo que parece claro es que a unos (los que están por la independencia) se les perdona todo (hasta los malabarismos verbales) y a otros (los que no lo están, incluso estando callados) no se les perdona nada, porque teniendo al lado la RELIGIÓN VERDADERA persisten en no abrazarla. Eso suena a “integrismo", cuando menos.

Quizá habría que hacer reflexionar un poco más a todos, sobre todo a esa minoría ruidosa y movida que se usa como ariete con cualquier excusa. Mientras, los demás, leeremos y estudiaremos más para entender las razones que nos han llevado a este esta situación.