Blog

16. feb., 2017
16. feb., 2017

¿PERVERSIONES EDUCATIVAS?

Con diferentes excusas o con visiones ideológicas distintas, vienen apareciendo ciertas argumentaciones en la prensa que esconden, detrás de los datos, intenciones no muy claras, en tanto dan opiniones con datos parciales o parten de supuestos a los que hay que retorcer más allá de toda lógica para hacerlo referir al tema de esas argumentaciones.

Me estoy refiriendo ala pugna que existe entre la enseñanza pública, la concertada y la privada.

Diré, antes de nada, que siempre fui alumno de centros públicos y que he ejercido, como docente, en centros públicos desde 1972, habiendo pasado por todos los niveles educativos y por casi todos los cargos que se pueden tener en todos ellos. Desde esa perspectiva y también como posición de entrada, para que nadie se llame a engaño, soy un incansable luchador por la calidad de la enseñanza, o sea, por un sistema que permita dar lo mejor  a cada alumno, para que, a su vez, cada alumno de lo mejor de sí mismo a la sociedad, aunque, eso sí, me da igual el nivel, el lugar, el título o titular del centro o el nombre del profesor.

Las quejas suelen venir más en lenguaje político o ideológico, pero las argumentaciones de ese tipo suelen ser irrebatibles , por lo que no entraré en ellas, son escurridizas, fácilmente tergiversables y, a menudo, demagógicas. El maniqueísmo es fácil, pero no lleva a ninguna salida. Las que pueden objetivarse parece que son:

  • Hay ciudades o barrios que no acogen en la misma proporción alumnos extranjeros o con problemas de aprendizaje en los centros de un tipo que los de otro.
  • Hay más segregación urbana que rural en los diferentes tipos de centros.
  • La “estigmatización” suele ser más económica que social en los centros.
  • Cuanto más aumenta la libertad de elección más aumenta la segregación.

 Todo ello es parcialmente cierto, según lugares, pero nadie dice cuál es la razón, no da datos y si los dan son parciales (por ejemplo, los puntos enunciados salen de un artículo que se refiere a la ciudad de Barcelona). Aunque ese artículo que cito (de marzo de 2016) contiene una especie de recomendación con la que estamos también de acuerdo:Luchar contra el estigma de las escuelas no es fácil. “No podemos obligar la elección de centro, hay que atraer a las familias”, …. Esta iniciativa busca que las familias autóctonas del barrio lleven a sus hijos a estas escuelas. Para ello, intentan enriquecer el proyecto educativo de los centros mediante alianzas con instituciones de prestigio. También creemos que por ahí está la solución.

En otro artículo, referido ahora a la ciudad de Madrid se hacen las mismas observaciones y algunas más, de las que no dudamos, aunque con afirmaciones que carecen datos o que son interpretados erróneamente. Por ejemplo: Según la publicación del MECD de 2016, titulada Datos y cifras. Curso escolar 2016-17  (página 4), la distribución de alumnos según la titularidad del centro en el territorio nacional es la que figura en los cuadros que figuran al inicio. Ellos constituyen el "conexto global" en el que situar cada caso.

Muy lejos de colocarnos como el tercer país europeo en centros no públicos. y muy lejos también de ese caminar sutil hacia la privatización, como se dice. 

Existen otras cuestiones que están bien argumentadas y bien apoyadas, por ejemplo las que se recogen del Observatorio por la Educación Pública de 2014.

Ambas cuestiones nos llevan a la afirmación de que HAY QUE MEJORAR TODA LE ENSEÑANZA y dejarnos de marear la perdiz, que el hecho de que haya o no conciertos no nos va a hacer mejores ni peores y si ofrecemos a la ciudadanía centros públicos de calidad (que los hay y la tienen) se acabarán las comparaciones.