23. feb., 2017

Texto

HABLAR POR NO CALLAR

Hay días en los que uno no sabe qué tema elegir para analizar o reflexionar o porque hay muchos o porque los que encuentra no dan el calado suficiente para hacerlo.

Hoy ha habido sesión de control al Gobierno y la prensa apenas recoge el “todo es una mierda” (perdón por la expresión) algo típico del Sr. Iglesias o de sus colaboradores y lo peor es usted, Sr. Rajoy, que tanto aplauden los que “Pueden”. También el hecho de que está de visita oficial el Presidente de Argentina y Señora, recibidos esta vez en el Palacio Real y no en el Pardo y que ha dado más renglones a la ropa y poses de las señoras que al objeto de la visita.  De paso sabemos que el Sr. Presidente de Argentina ha estado en las Cortes. La noticias siguen alimentando con nuevas hipótesis lo que se tercie, a falta de ideas y de periodismo de investigación, sobre todo de la noticia si ha habido o no “encuentros discretos” entre el Presidente de la Generalitat y el del Gobierno, cuando sabemos que en estas tierras no hay nada que pueda ser discreto, ni siquiera los actos judiciales.

Lo malo es que superponiendo hipótesis, por muy lógicas que sean, no solucionamos el problema, ni este ni ninguno. También se habla de otra hipótesis: del posible acercamiento de miembros de la antigua UDC (Mas y Homs) para que voten a favor de los presupuestos 

Nada de eso dice algo especial, solo corrobora algo ya sabido, nuestra política es rastrera y se maneja con intereses espúreos, porque Mas y Homs no darán nada gratis y menos ahora que andan metidos y trámites judiciales.

Leyendo la prensa pensamos que hay algo peor que la corrupción en el pensamiento de los ciudadanos de este país, que se admite como algo “normalizado”, en el sentido de que casi todos o muchos piensan que corrupción y política van unidas y es la DEMAGOGIA.

Ya sabemos que la demagogia es la expresión del populismo mas perverso, bueno, se sabe desde que los griegos intentaros poner reglas a la convivencia. Allá en la antigua Grecia (no tengo a mano ahora la cita exacta, pero creo que fue Aristóteles) fue definida como la adulación al pueblo para ganarse su favor a costa de los halagos que hiciera falta.

Bueno, pues me preocupa porque mientras la corrupción provoca reacciones y enfados, aunque sean más teatrales que efectivos, la demagogia no provoca nada, pues nadie parece sentirse ofendido por ella, aun sabiendo que detrás de cada razonamiento demagógico solo hay mentira, manipulación, engaño y, en el mejor (o peor de los casos, como ocurre en Cataluña) hacer que rijan las emociones por encima de todo lo demás.

De ese modo ya no sabemos hacia dónde ir, qué ser humano o qué sociedad hemos de ayudar a construir ni qué hacer con nuestro propio pensamiento, pues los que se dejan arrastrar son más.