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7. mar., 2017

LA MENTIRA PARA EL POPULISMO

Una de las maneras de mantener entretenido a personal y confundirlo, para que no pueda fijar posiciones, o sea, para mantener a las personas en la ignorancia, es jugar con la verdad y la mentira (da igual en qué proporción y en qué sentido se propague, si desde la verdad a la mentira o de la mentira misma).

La cuestión nos ha preocupado muchísimo después de la última intervención del Presidente Trump contra Obama, acusándole de instigador de los robos cibernéticos y comparándole con Nixon.

Pero eso no es otra cosa que un ejemplo más en la escalada de las mentiras con la que gobierna Trump, siempre para tapar torpezas, meteduras de pata o actuaciones nocivas para su propio país, por muy nacionalista que quiera presentarse.

Su exposición puede servir para comparar su modo de actuar con otros y estar atentos a los juegos maniqueos de algunos poíticos populistas e igualmente mentirosos.

Trump está empeñado en en crear un ambiente en el que la gente no sepa a quien creer (así sus dichos quedarán mitigados). Que miente está claro, pues rompiendo todas las tradiciones del gobierno americano, no ha presentado evidencia alguna de ninguna de us gruesas manifestaciones en contra de todo. 

Para tapar las noticias sobre la ayuda de Putin con su guerra cibernética, acusó a los organismos encargados de velar por la seguridad exterior e interior de los Ee.UU. (CIA y FBI) y para dar fuerza a sus falsedades cambió a los responsables de ambas agencias.

Algunas de sus propuestas para ocupar cargos no han salido bien: pero ha sido por culpa de la prensa a la que quiere a sus piés, copiando en esto el modelo de Putin, que, en 10 años, ha silenciado a todos sus críticos y ha domesticado a Internet dentro de sus fronteras.

Lo malo es que USA está en un momento un tanto irregular en sus relaciones exteriores y en sus litigios (algunos son guerras abiertas, otros más o menos clandestinas), pero parece que le va bien echar leña al fuego de la confusión de la opinión pública.

Trump se ha metido con la OTAN o NATO, a elegir. Lo ha hecho por varias vías, denunciando que no se cumplen los pactos económicos (cosa que es verdad) y que es una organización obsoleta (lo cual es una verdad a medias). El caso es que hasta ahora ha sido una barrera contra muchas de las cosas falsas que provenían del “este” y un lazo de unión entre países que, por sí solos, no podrían hacer nada de nada.  Debe quedar constancia, por otra parte, que es cierto lo que hemos dicho que los socios no pagan lo que habían comprometido, pero también que el único país que se beneficia del todo es precisamente USA.

En los ataques a la prensa se persigue que no se pueda distinguir la verdad de la mentira, como decíamos antes, pero son los periodistas son los que se juegan la vida acompañando a las tropas para que el mundo disponga de fuentes de primera mano. Por eso hay que desacreditarlos.

En el caso de Trump contra Obama no sabemos qué ha movido la acusación, ni hemos encontrado justificaciones razonables en la prensa escrita. Quizá los celos, quizá apagar el que aún se valores más a Obama… o vaya usted a saber, pero lo sabremos. Este tipo de populismo mentiroso en compulsivo, ególatra y ambicioso y en u n momento u otro sacará lo que lleva dentro.

Pero esto nos preocupa.