2. abr., 2017

Texto

TIMIDEZ Y VIOLENCIA

A veces los títulos nos pueden jugar una mala pasada, porque no dan para expresar exactamente aquello de lo que queremos hablar. No queremos decir con nuestro título que la timidez sea ni origen ni fin de la violencia, sino que las personas tímidas son más fáciles de ser objeto de eso que se ha dado en llamar con el eufemismo BULLYNG, que sí que es una forma de VIOLENCIA INFANTIL Y JUVENIL, que es una tema que venimos arrastrando y del que, por mucho que lo intentemos, nunca lograremos abarcar o describir en su conjunto.

El tímido atrae a los violentos y son más fácilmente intimidables que los demás, aparte de que propician de un modo menos “ruidoso” la indiferencia o el silencio de los demás. De ahí que sean los elegidos o los focos de burla de los violentos o atrevidos.

La timidez pensamos que nace en el seno familiar, que es el que provoca la falta de confianza, la poca solidez de esa confianza en sí mismos o la dependencia e inseguridad que muestran los tímidos.

El tímido tiende, además, a aislarse, debido a sus propia desconfianza o a su inseguridad, sin que sea consciente de ese aislamiento las más de las veces. Su problema es que provoca la rabia de algunos miembros del grupo.

El violento ve esa timidez como un comportamiento contrario a las normas grupales, una rareza…, cuando no es así. Bien es verdad que durante un tiempo esa timidez ha sido considerada como una conducta a desterrar, pero hoy nadie puede afirmar que la introversión sea peor que la extroversión.

Diríamos más, por ejemplo que la timidez es la base de conductas, comportamientos y actividades con mayor valor que lo que proporciona la extroversión, pero.. eso no obsta para que en un momento de la vida sea un atractivo para ser objeto de acoso.

La escuela, que es el hábitat de esa relación timidez-acoso, debe cuidar a los tímidos resaltando los valores de los tímidos ante los demás.