4. abr., 2017

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EUROPA: LA UE

El pasado 25 de marzo se ha celebrado el 60 aniversario del Tratado de Roma, que fue el primer paso para la construcción de lo que hoy conocemos como UE (Unión Europea). Ese hecho, como todos, tiene infinitos puntos de vista y, por lo mismo, puede dar lugar a infinitos análisis, más aún si contamos con las ideologías “encontradas” (por opuestas) que tenemos en estos momentos. Pero hay algo que creemos que nadie puede negar. Europa, los pueblos que se establecieron en el territorio conocido como el Continente Europeo, siempre ha estado enzarzada en guerras y ha sido este período de 60 años el mejor de dichos períodos, al menos por la paz y la prosperidad logradas, aunque quizá sea porque lo uno lleva a lo otro.

Es cierto que esa celebración ha acaecido en el peor de los momentos posibles. Hasta ahora los diferentes países pugnaban por entrar en el “club” y ahora parece que proliferan los que pregonan irse o se van, como e Reino Unido.

Hay una especie de “epidemia” que se manifiesta en ciertos círculos políticos de todos los estados miembros a causa de la crisis económica, que se viene arrastrando desde 2007 y que parece que no tiene fin. Esa crisis ha hecho tambalear el “estado de bienestar” alcanzado y, para muchos, eso es suficiente para regresar al punto de partida, a los estados/nación de antes y también a la creación de nuevas mini-repúblicas. Vamos, a regresar a otros tiempos ya vividos y en los que los enfrentamientos fueron continuos.

Vemos un problema. Es fácil criticar ciertas políticas comunes, políticas que no son fáciles, pues requieren ser bien vistas y aprobadas por todos los estados miembros de la UE, pero ¿cada estado por sí solo sería capaz de establecer una política que le sacara de la crisis, resolviera la situación actual de los ciudadanos y les garantizara el estado de bienestar que tenemos?.

Los problemas a los que se enfrenta la UE son comunes para todos los estados que la conforman, ¿se podrían solucionar sin el empuje de todos?. Creemos que no.

Creemos que es un estado de cosas que ha favorecido la voz de los demagogos, que ha actuado de llamada a aquellos ciudadanos que, por la razón que sea, añoran lo que creen que fue un pasado mejor, normalmente porque han estudiado la historia de un modo romántico y no real o porque su ideología (expresa u oculta) es claramente xenófoba, aunque quieran justificarlas ahora por problemas que se están dando fuera de la UE (y la UE los sufra, lo cual es inevitable en tiempos de globalización y deslocalización).