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17. abr., 2017

LA LECTURA 

En mis paseos por las redes sociales me he encontrado con esta tabla de datos que  recoge la “puntuación media obtenida en Matemáticas de acuerdo al número de libros que los alumnos tienen en casa”. 

He visto también un comentario sobre dicha entrada que dice que el cuadro no establece una relación causal y, efectivamente, tiene razón el comentario, pero no deja de ser una aproximación descriptiva de algo que todos los docentes intuyen: a menos interés cultural en casa se suele corresponder un menor interés en el alumno por la cultura y su expresión escrita.

Somos conscientes que se trata de una “fotografía antigua”, que no contempla nada más que el libro “físico”, esto es, impreso y no el libro digital, por ejemplo y otras variables más que inciden en la resolución de cuestiones matemáticas (el nivel económico, el interés, el profesor, la metodología, etc.)

De todos modos es curioso comprobar que esa “visión” panorámica permanezca parecida en los países descritos: España, Finlandia, Francia, Japón y Polonia y en la UE y la OCDE. También llama la atención que la diferencia entre los datos de esos lugares con los de España sea siempre la mayor o menor (según los casos) para España (excepto en la máxima diferencia de medias).

No creo que el tema sea para discutir demasiado ni para buscar “tres pies al gato”. Parece claro que el interés por aprender no goza de buena salud en nuestro territorio y que el nivel de lectura que mostramos es malo sin paliativos. Ambas cosas nos llevan a penar que nos estamos confundiendo en algo en la educación.

Contaré algo personal. Durante toda mi escolaridad, que en mi caso se distribuyó así: 2 años de párvulos, 4 años de primaria, ingreso de bachillerato, 4 años de bachillerato elemental, reválida, 2 años de bachillerato superior, reválida, tres años de estudios de magisterio y 5 años de universidad  (18 años) siempre me dijeron que era importante leer pero nunca jamás me preguntaron nada al respecto y nunca jamás valoraron si leía o no. Y los alumnos no son tontos y no se dedican a eso que no va a tener valor y que es un esfuerzo.