24. abr., 2017

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LA ENSEÑANZA

Estos días están apareciendo noticias acerca de recortes en las propuesta de la “Ley WERT” (LOMCE: Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa de 2011) que merecen más de un comentario.

Lo primero que llama la atención es que parece que se quiere mantener la LOE de 2006 (Ley Orgánica de Educación) , lo que, aparte de suponer un viaje al pasado, supone una falta de ideas para superar esa ley y corregir sus defectos y una falta de esperanza atroz sobre los nuevos ciudadanos, a los que se seguirá considerando como Europeos “torpes”.

Lo segundo que quisiéramos anotar es que en los acuerdos o propuestas de acuerdo entre los partidos políticos parece prevalecer que el valor del esfuerzo y el compromiso con la sociedad no merecen la pena.

No nos referimos solo al hecho de que desaparezcan las REVÁLIDAS, que figuraban en la propuesta del Ministro José Ignacio Wert como necesarias para obtener los títulos de la ESO y el Bachiller, sino que consagra el hecho de que, aun suspendiendo, se pueden obtener dichos títulos, tal y como ya figuraba en la LOE de 2006.

Si contamos que ambas propuestas contemplan que un alumno promocione de curso con materias suspendidas o que puede ser aprobado no por la opinión el profesor de una materia, sino por indicación de la Junta de Evaluación, podemos contar con titulados que llegarán a la Universidad con un déficit de aprendizaje preocupante. Luego juzgarán a la Universidad por el número de titulados o por la calidad de los mismos y habremos hecho un “círculo vicioso” como la “rotonda de Las Glorias”.

Efectivamente está claro que necesitamos un PACTO DE ESTADO y un PACTO SOCIAL y aun un PACTO PROFESIONAL con urgencia para mejorar el sistema y no para empeorarlo. Ocurre que no favorecer la cultura del ESFUERZO o el RIGOR DEL APRENDIZAJE o la autoridad del PROFESOR en la EVALUACIÓN CONTINUA no creemos que sean buenos mimbres para el cesto educativo.

Nunca hemos defendido la LOMCE, como puede comprobarse revisando nuestras entradas, pero no podemos permitir que el arreglo sea un paso atrás.

Hace unos días el Juez Calatayud preguntaba: ¿Usted se pondría en manos de un médico que se haya titulado con ese sistema? y creo que todos debemos de hacer una reflexión al respecto. Una cosa es la “escuela inclusiva” (que defenderemos siempre) y otra la “escuela permisiva”, que no nos lleva más que al fracaso.